En el año 1970 en España, durante la dictadura franquista y con el miedo latente a las sentencias de muerte, la Sección Femenina de la Falange dictaba lo que podían o no hacer las “señoritas”. Mientras, un equipo de mujeres muy jóvenes decidió que quería jugar al fútbol. Este deporte estaba totalmente masculinizado y, con todo en su contra, hicieron historia. Este es el argumento de “Pioneras, solo querían jugar”, una película que se estrenó el 5 de junio y que podrán encontrar actualmente en cines de toda España.
Aunque pueda parecer ficción, esta es una historia real que vivieron decenas de mujeres en la España de los años 70. Las mujeres no tenían acceso al foco mediático ni a lugares reservados solamente a los hombres. El deporte y, sobre todo, deportes como el fútbol, era uno de ellos. El deporte mayoritario en España, igual que la mayoría de trabajos y que todos los puestos de poder, estaban reservados a los hombres. Además, la opresión ejercida por el régimen dictatorial que podía mandarte ejecutar solo por disidir, no ayudaba a romper fronteras en estos campos.
El organismo encargado de evitar que esto ocurriera (desde la prevención) era la sección femenina. Fue creada en 1934 y funcionó durante 40 años como la rama femenina del partido Falange Española de las JONS. Su papel principal era el de la formación y adoctrinamiento de las mujeres, centrado principalmente en educarlas para mantenerse en el ámbito privado siendo madres y amas de casa, supeditadas al hombre y bajo una perspectiva ideológica profundamente católica.
¿Usted sabe cocinar? Es lo que le preguntaron en 1972 a Victoria Hernández, una joven futbolista de quince años que pertenecía a la primera selección española femenina de fútbol de la historia (no oficial), justo después de un España-Italia. «Sí», contestó ella. «¿Qué es más fácil, hacer una tortilla de patatas o meter un gol?», continuó el periodista. Ella respondió que “meter un gol”. Incluso en las entrevistas, intentaban conducir a las mujeres hacia la cocina, dejando claro dónde estaba su lugar que, obviamente, no era en un campo de fútbol.
Al promotor del primer partido de fútbol femenino, y primer entrenador de la selección española femenina, lo detuvieron en el momento en el que el árbitro pitó el final del encuentro. Rafael Muga pasó varias horas en comisaría antes de que le pusieran en libertad, no sin antes avisarle de que por ese camino acabaría mal. En 2026, la selección española femenina es la vigente campeona mundial.